¿EL ENEMIGO ES EL VIRUS, LA OMS O EL SENTIDO COMÚN? LA SOLEDAD DE MORO Y EL «BAÑO DE REALIDAD» DE SEQUEIRA EN EL CONCEJO

En una sesión de alta tensión ideológica, el cuerpo legislativo de VGG aprobó por mayoría absoluta el respaldo a la salud pública y los lazos globales. El cruce entre la ortodoxia libertaria de Moro y la réplica territorial de la concejal Sequeira desnudó dos formas antagónicas de entender la política y la supervivencia urbana.

Si algo quedó claro en la última sesión del Concejo Deliberante es que para la concejal Moro, de La Libertad Avanza (LLA), la sintonía fina con los lineamientos de la Casa Rosada no admite matices, ni siquiera cuando se trata de remedios para los vecinos o de alertas contra el dengue. Sin embargo, esta vez el dogma libertario no pasó de largo: chocó de frente con la réplica de la concejal Sequeira, quien se encargó de bajar el debate «del cielo a la tierra».
EL DEBATE LOCAL: ENTRE LA MOTOSIERRA NACIONAL Y EL TERRITORIO
El primer dictamen expuso la cruda realidad sanitaria: el beneplácito al Sistema Provincial de Distribución de Insumos Médicos Esenciales de Santa Fe frente al «apagón» de fondos del Gobierno Nacional, que suspendió el envío de medicamentos clave sostenidos desde la crisis de 2002.
Mientras Moro se mantuvo inflexible en el rechazo —fiel al mandato del déficit cero y la premisa de que cualquier intervención estatal roza el socialismo—, la respuesta de Sequeira fue un llamado urgente a la gestión real.
«Acá no estamos discutiendo teorías económicas en un canal de televisión; estamos discutiendo si el centro de salud de nuestro barrio tiene paracetamol, gasas y remedios para los enfermos crónicos», fustigó Sequeira durante el debate, exponiendo que la sintonía ideológica de LLA dejaba desprotegidos a los sectores más vulnerables de Villa Gobernador Gálvez.
El debate global: ¿Salirse del mundo o cuidar el barrio?
El segundo round subió la apuesta a la geopolítica. Frente al proyecto de rechazo a un eventual retiro de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Moro ratificó la línea de su espacio: los organismos internacionales son burocracias «globalistas» que atentan contra la soberanía de mercado.
La respuesta de Sequeira desarmó el argumento soberanista de LLA con una dosis de pragmatismo epidemiológico:
El virus no pide pasaporte: Sequeira le recordó a Moro que salirse de la OMS implica quedar «ciegos» ante las redes de vigilancia mundial, privando al hospital local de alertas tempranas sobre dengue, gripe aviar y nuevas mutaciones respiratorias.
El federalismo no es opcional: Subrayó que las decisiones unilaterales de un «plumazo presidencial» vulneran la división de poderes, ya que la permanencia en la OMS está respaldada por una Ley Nacional (N° 13.193) cuya alteración es facultad exclusiva del Congreso.
Conclusión: Las fuerzas del cielo contra la realidad del suelo
Al final de la jornada, el peso de la realidad territorial se impuso y ambos dictámenes fueron aprobados por una mayoría absoluta salvo el voto negativo de Pamela Moro que desnudó el aislamiento político de la edil libertaria.
El debate dejó una postal nítida para los analistas locales: de un lado, Moro sosteniendo pancartas conceptuales contra el globalismo y el gasto público en una ciudad acosada por las urgencias; del otro, Sequeira y la mayoría del cuerpo recordándole que los mosquitos no leen a la escuela austríaca de economía y que, cuando el dengue golpea en el barrio, las teorías abstractas no curan a nadie.

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